Pirri, desde Ceuta a Granada: el caballa que triunfó en el Real Madrid

El próximo domingo, a las 21 horas, estaremos muchos aficionados del Ceuta, en Granada. La unión de estas dos ciudades, triunfó en el Real Madrid. (Colaboración de Paco Sánchez)

Paco Sánchez Montoya

Pirri, en su etapa como jugador del Real Madrid y en la actualidad como presidente de honor del club blanco
Pirri, en su etapa como jugador del Real Madrid y en la actualidad como presidente de honor del club blanco

El próximo domingo, a las 21 horas, estaremos muchos aficionados del Ceuta, en Granada. La unión de estas dos ciudades, triunfó en el Real Madrid.

El ceutí, José Martínez Sánchez “Pirri”, vivía en la zona de las Puertas de Campo, en su casa encima de los autobuses, su padre propietario, nació en marzo de 1945.

Destacó como centrocampista que desempeñaba también funciones de líbero, desarrolló casi toda su carrera en el club madrileño, del que es su noveno jugador histórico con más goles anotados y más encuentros disputados.

Su primer equipo fue el Imperio de Riffien, donde jugó hasta la categoría infantil. Ya en juveniles lo hizo en el Atlético de Ceuta.

Hace muchas décadas el caballa José Martínez Sánchez “Pirri”, era un joven de 17 años, formó parte en Segunda de la primera plantilla del Atlético Ceuta en la 62-63, estudiaba y jugaba al fútbol en el “54” y en el Alfonso Murube.

Al Atlético se fue entrenar Pepe Millán, antes, este fue un gran jugador del Granada.  Este éxito le valió la llamada del granaino con el objetivo de llevarlo a Primera División, pero Millán no se llevó a Pirri bajo el brazo. Lo hizo con el curso empezado, en noviembre, y ante la necesidad de extremos ya que los titulares se le habían lesionado.

Al entrenador se le ocurrió una locura: llamó directamente al jugador para que fichara esa misma semana por los rojiblancos y directamente debutar el siguiente partido, que les enfrentaba a Las Palmas en Los Cármenes.

Se trasladó desde Ceuta, con alguna reticencia parental, y dejó provisionalmente la carrera de medicina que estaba empezando a estudiar.

Tan bueno fue su año en Segunda División que varios clubes se pusieron en contacto con él para ficharlo. El primer equipo interesado fue el Espanyol de Barcelona, que “en un principio aceptó el tener que hablar con el Ceuta”, pero pocos días después se negaron: “Me dijeron que si no tenía la carta de libertad, no me firmaban”.

Pirri, el segundo por la izquerda, agachado, en una formación del Granada CF
Pirri, el segundo por la izquerda, agachado, en una formación del Granada CF

Tras este llegó el Real Madrid, quien le hizo la misma oferta que los catalanes. El club blanco no puso problemas a tener que hablar con el Atlético de Ceuta, “llegaron a un acuerdo económico y pude firmar el contrato profesional”.

En tres años pasó de subir a Tercera División, después Segunda con el Ceuta, y al Granada… José Villalonga se lo llevó a Inglaterra 1966, ya con una Liga y una Copa de Europa en su palmarés.

Pirri, que dos años antes jugaba en Los Cármenes, debutó en la Copa del Mundo contra Argentina. La derrota por 2-1 ensombreció aquel estreno en el que marcó el único tanto de España a los 71 minutos.

Pirri también participó en el triunfo contra Suiza, pero desapareció del once contra Alemania en el choque decisivo en la revolución a lo loco planteada el seleccionador. El equipo se volvió antes de tiempo. A sus honores sumó en ese tiempo ocho Ligas y dos Copas más.

En Argentina 78 llegó como un veterano que daba sus últimos toques de calidad. Fue titular en el debut ante Austria, pero la derrota le apartó del once. Solo entró en la segunda parte del choque ante Suecia que cerró la participación española en aquel Mundial.

Pirri acabó su carrera, tanto la futbolística como la académica, en México. Volvió al Real Madrid para formar parte de sus servicios médicos, dando luego el salto para ser el manager general del gigante blanco hasta que le sustituyó Valdano. Ahora muestra su sabiduría futbolística en Radio Nacional.

Fue el primer jugador al que el entonces máximo dirigente madridista Santiago Bernabéu impuso la «la Laureada» del club, galardonado por los hechos acontecidos con motivo de la disputa de la final de la Copa del Generalísimo de 1968.

Pirri disputó el encuentro con una alta fiebre tifoidea manifestada la noche anterior, a lo que se sumó durante el transcurso del partido una rotura de la clavícula en el minuto diez. En tales condiciones aguantó toda la final, por lo que el presidente blanco le condecoró con dicho reconocimiento.

Es doctorado en medicina, y formó parte del cuerpo médico del club madridista en los años 1980 y 1990,​ para después ser su secretario técnico, y finalmente director deportivo hasta el año 2000.

Casado con la actriz española Sonia Bruno, su hijo Daniel, más conocido como Dani Pirri, fue fisioterapeuta del club madrileño. Actualmente es el presidente de Honor del Real Madrid.

Esta noticia tiene un comentario

  1. Afc. Caballa

    Pirri nunca jugó en Segunda con el Atlético de Ceuta. Fué en Tercera la temporada 62/63.

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