
Tras la derrota de este sábado ante la AD Ceuta FC, el entrenador del Burgos CF, Luis Miguel Ramis, ofreció una rueda de prensa marcada por la autocrítica, centrándose especialmente en la actuación de su equipo durante los primeros minutos del encuentro. Ramis identificó la falta de intensidad defensiva como el principal lastre del equipo en el Alfonso Murube.
«Hemos tenido 35 minutos iniciales muy flojos, sobre todo en intensidad defensiva», sentenció Ramis, lamentando que la pasividad facilitara las acciones del rival. El técnico fue tajante al describir el origen del gol del Ceuta: «El gol es el reflejo de todo eso, en donde nos ha faltado presión y hemos llegado tarde a todo. Hemos permitido que cualquier jugador del Ceuta pudiera estar en el área pequeña. Hemos estado muy pasivos, y cuando dejas metros el rival se presenta en el área. Nos ha faltado contundencia».
Ramis explicó que el equipo logró mejorar significativamente tras el paso por vestuarios gracias a un cambio de esquema y una mayor agresividad en el campo: «En la segunda parte hemos cambiado el esquema y nos ha ido mejor, ganando en intensidad hacia delante. Recuperábamos más balones y encontrábamos a jugadores dentro y fuera, metiendo más balones en el área, con ocasiones más claras».
Aun así, el técnico insistió en que sus errores en la primera mitad fueron demasiado costosos, permitiendo al Ceuta crecer: «El Ceuta es un equipo que sabe dominar en su campo, pero también le hemos puesta muchas facilidades cuando tenían el balón. En cuanto hemos asomado hemos tenido más posibilidades, con nuestros errores y aciertos, pero no en la primera parte, porque llegábamos tarde a todo y permitíamos crecer a nuestro rival. Nosotros por contra estábamos jugando mucho más lejos de la portería».
Finalmente, Ramis desestimó que las ausencias de jugadores clave como Morante y David González fueran la causa principal del bajo rendimiento inicial. El entrenador reafirmó su confianza en la plantilla completa y en la necesidad de un rendimiento más constante: «No nos ha afectado especialmente en el sentido de que cualquier baja nos resta recursos. No es una buena idea tener jugadores fuera, pero confiamos en los que hay. Todos son igual de importantes, y van a tener participación durante toda la temporada. Pero no hemos estado pensando en esa posibilidad, y había jugadores suficientes para hacer las cosas mucho mejor».
El técnico concluyó señalando que la falla defensiva afectó a todas las líneas del equipo y que deben aprender a mantener un nivel alto a lo largo de todo el encuentro: «Hemos fallado en el aspecto defensivo, y eso afecta al ataque, algo que ha aprovechado el Ceuta. Lo hemos intentado, pero debemos de crecer mucho más durante el partido de forma más constante».