
La AD Ceuta ha llegado al parón navideño de 2025 en un estado de forma envidiable. El conjunto caballa se ha marchado a las vacaciones como una de las grandes sensaciones de la categoría, consolidado en la lucha por el play-off de ascenso (a solo un punto de distancia) y con un colchón de ocho unidades sobre el descenso.
El éxito reside en una fórmula equilibrada: mantener la columna vertebral que logró el ascenso desde Primera Federación y acertar con refuerzos que han elevado el techo competitivo del equipo.
Los aciertos: El motor del éxito caballa
La planificación deportiva ha dejado nombres propios que ya son ídolos en el Alfonso Murube:
José Joaquín Matos: El lateral de Utrera es, quizás, el fichaje del año. Procedente del Cádiz, se ha convertido en un puñal por el carril izquierdo, sumando cuatro goles y adaptándose con maestría al dibujo táctico de Romero, situándolo como novedad en el centro del ataque.

Marcos Fernández: El «9» indiscutible. Cedido por el Espanyol, el catalán demostró su compromiso desde el minuto uno —literalmente, volando desde Barcelona para debutar en Santander sin haber entrenado—. Con cinco dianas, es el máximo artillero del equipo.
Anuar Tuhami: La gran reinvención. El ex del Valladolid ha abandonado el mediocentro para hacerse dueño del lateral derecho, rindiendo a un nivel que lo ha vuelto imprescindible.
Seguridad defensiva y fondo de armario: Diego González se ha asentado como la pareja de confianza de Carlos Hernández, mientras que Konrad de la Fuente ha aportado un desborde eléctrico. Por su parte, Yann Bodiger ha cumplido con nota cada vez que ha tenido que cubrir las bajas en la medular de piezas clave como Youness.
Mención especial merece el joven Aboubakar Bassinga, quien, a pesar de que las lesiones han lastrado su regularidad, ha dejado destellos de una calidad que entusiasma al técnico de Gerena.
Las sombras: Fichajes que no terminan de arrancar
No todo ha sido un camino de rosas. Algunos nombres llamados a ser protagonistas han quedado en un segundo plano por diversas circunstancias:

El calvario de Manu Sánchez: Destinado a ser el lateral derecho titular, las lesiones lo han mantenido en el dique seco, habiendo participado únicamente en un encuentro de Copa del Rey.
Veteranos sin protagonismo: Manu Vallejo y Salvi Sánchez, dos ex de Primera, no han encontrado su sitio. Vallejo es un habitual fuera de las convocatorias, mientras que Salvi ha tenido apariciones más bien testimoniales en las rotaciones.
La asignatura pendiente en la delantera: Ni Juanto Ortuño ni Samu Obeng han logrado hacer sombra a Marcos Fernández. El primero apenas ha contado con minutos, y el ghanés, pese a marcar un gol vital ante el Huesca, no ha terminado de ganarse la confianza plena del míster.

Horizonte 2026: ¿Refuerzos para soñar?
Con la permanencia encarrilada, la directiva del Ceuta rastrea el mercado invernal. El objetivo es claro: aligerar la plantilla con algunas salidas y encontrar esa «ganga» o pieza diferencial que permita al equipo aguantar el ritmo de la zona alta durante todo el 2026.
Si el Ceuta logra apuntalar sus carencias en este mercado, el sueño de pelear por algo más que la salvación está más vivo que nunca.