Polémica por la prohibición de paraguas plegables en el Murube

La polémica volvió a instalarse este domingo en el Alfonso Murube. Numerosos aficionados de la AD Ceuta protestaron por la prohibición de introducir paraguas en el estadio, una medida contemplada en la normativa de seguridad pero que generó malestar entre los seguidores debido a la lluvia caída antes y durante el encuentro.

Ceuta Deportiva

Aficionados de la AD Ceuta, el pasado domingo en el partido contra el Leganés
Aficionados de la AD Ceuta, el pasado domingo en el partido contra el Leganés

La polémica volvió a instalarse este domingo en el Alfonso Murube. Numerosos aficionados de la AD Ceuta protestaron por la prohibición de introducir paraguas en el estadio, una medida contemplada en la normativa de seguridad pero que generó malestar entre los seguidores debido a la lluvia caída antes y durante el encuentro.

La restricción afecta especialmente a los paraguas de gran tamaño o con punta metálica, considerados objetos potencialmente peligrosos, pero lo cierto es que la seguridad del estadio tampoco permitió el uso de paraguas plegables. La ausencia de una consigna para depositarlos aumentó aún más el descontento entre los asistentes.

El caso ha reabierto el debate sobre las estrictas normas que rigen los accesos a los estadios de LaLiga. La legislación española en materia de espectáculos deportivos, junto con las normativas internas de los clubes, establece un amplio listado de objetos y conductas prohibidas con el objetivo de garantizar la seguridad de los espectadores.

Además de los paraguas grandes –en el caso del Ceuta, también los pequeños-, los estadios vetan la entrada de una larga lista de artículos: drones y otros dispositivos voladores, punteros láser, ordenadores portátiles, tabletas, cámaras profesionales de fotografía y vídeo y equipos de grabación. También se impide acceder con animales, excepto perros guía o de asistencia.

Las restricciones alcanzan igualmente a los alimentos y bebidas. Está prohibido introducir envases de metal, vidrio, cerámica, madera o de más de 500 mililitros, así como cualquier tipo de bebida alcohólica. Una de las normas más conocidas es la retirada obligatoria de los tapones de las botellas, que deben depositarse en la entrada para evitar que puedan ser utilizados como proyectiles.

La normativa contempla también conductas sancionables. Negarse a ser registrado por el personal de seguridad o intentar entrar y salir del estadio varias veces durante el partido puede acarrear multas que oscilan entre los 3.000 y los 650.000 euros, según establece la Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte.

Aunque muchos aficionados comprenden la importancia de estas medidas, el episodio vivido en el Murube vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de equilibrar seguridad y comodidad para los seguidores, especialmente en jornadas marcadas por la climatología adversa.

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