
La AD Ceuta FC ha sufrido este domingo un polémico arbitraje en Riazor. Los caballas se han sentido perjudicados por el equipo arbitral, capitaneado por el vasco Gorka Etayo y con Iván Caparrós al frente del VAR. Han acabado con tres lesionados y han reclamado dos rojas.
Una de estas acciones ha hecho acabar el partido lesionado a José Joaquín Matos. Ha sido una dura entrada de Noubi en la primera parte que ha sido sancionado con tarjeta amarilla, a pesar de que los ceutíes han reclamado con insistencia la roja por la dureza del lance, como ha quedado patente en las imágenes de televisión.
Ya en la segunda parte, en el minuto 90, Cristian Rodríguez ha sido objeto de otra fea entrada de Villares que le ha dejado maltrecho y con una evidente marca de los tacos en su pierna izquierda. Pese a las protestas de los blancos, tampoco ha habido roja para el futbolista local.
Además, regresa lesionado tras otra entrada Bassinga, que reaparecía en este partido tras dejar atrás unos problemas físicos.
Del mismo modo, el Ceuta también se ha quejado de un posible fuera de juego de Mario Soriano en la jugada del primer gol del Dépor.
Situaciones que han indignado a la expedición caballa y a su entrenador, José Juan Romero, que ha pedido respeto para su equipo en la rueda de prensa postpartido en Riazor.